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Jordi Moix: “Hemos tenido más aciertos que errores”

Victor Gill
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Ya, pero cuesta encontrar voces que defiendan su gestión.  A nivel mediático, quizá sí, pero a nivel social tenemos  feed back  de socios que son conscientes del trabajo que se ha hecho a lo largo de estos 10 años. Reivindico que la situación excepcional que vivimos no es culpa de esta junta. No hemos traído este virus de China. Nos toca gestionar su impacto económico

El vicepresidente económico del FC Barcelona, Jordi Moix, aclara las dudas sobre la financiación del Espai Barça / JORDI COTRINA

Son días de fuertes turbulencias en la  junta directiva del Barça . La pandemia ha calcinado los ingresos, socialmente existe un movimiento potente que reclama su salida del club a través de una moción de censura y las fricciones con el vestuario del primer equipo se recrudecen, ahora por la necesidad institucional de retocar las condiciones salariales . Jordi Moix , comisionado del  Espai Barça  en los últimos años y ahora además vicepresidente económico, defiende con el viento en contra el trabajo realizado.

Existe un clima muy contrario a la junta. ¿Cómo lo vive?  El club es una institucion viva, siempre con mucho debate. Nuestro escudo ya es un poco como una olla de grillos. Estamos gobernando el club desde hace 10 años y en estos momentos en que el último coincide con un año electoral provoca que el ruido sea mayor. Estamos en una situación difícil, con una pandemia para la que no estábamos preparados, nadie en el mundo, y que tiene una gran incidencia en la sociabilidad y en el turismo, lo cual, a su vez, repercute enormemente en los espectáculos deportivos. Desde la Segunda Guerra Mundial que no se suspendían unos Juegos Olímpicos, por ejemplo.

Ya, pero cuesta encontrar voces que defiendan su gestión.  A nivel mediático, quizá sí, pero a nivel social tenemos  feed back  de socios que son conscientes del trabajo que se ha hecho a lo largo de estos 10 años. Reivindico que la situación excepcional que vivimos no es culpa de esta junta. No hemos traído este virus de China. Nos toca gestionar su impacto económico.

¿Reciben, dice, reacciones positivas?   Sí, sí, evidentmente. Esta tendencia generalizada de que todo se ha hecho mal no la comparten todos los socios. Si analizamos los datos de la gestión realizada se puede ver que hemos generado 200 millones de ingresos en fondos propios, se ha invertido 300 en patrimonio y se han ganado seis ligas, dos Champions y cinco copas del rey, y en las otras secciones se ha seguido compitiendo y ganando Champions como la reciente del fútbol sala. Si nos centramos en el fútbol se ha ido apostando por reforzar el equipo competitivo que teniamos en el 2010 para alargar el ciclo ganador alrededor del mejor jugador del mundo. Se ha competido siempre en semifinales y cuartos de Champions y, claro, han habido derrotas de las que no estamos satisfechos. Pero ahora hay una coyuntura de una cierta  rauxa , que se puede entender, porque lo que pasó en Lisboa no gustó a nadie, pero puede pasar en el fútbol. No obstante, si nos fijamos en el recorrido de todo lo hecho, a nuestro entender ha habido más aciertos que errores, y muchos socios nos consta que también lo ven así.

“Nos consta que esta tendencia generalizada de que todo se ha hecho mal no la comparten todos los socios. La pandemia no la trajimos nosotros de China”

Jordi Moix

Vicepresidente económico del Barça

Con la moción de censura, con 20.000 socios firmando su marcha, mucha gente se pregunta por qué aguanta esta junta.  Respecto a la moción no me pronunciaré porque estamos pendientes de una reunión colectiva, pero entretanto nuestra responsabilidad es gobernar para hacer frente a los retos de esta situación tan excepcional. Hay que tomar decisiones cada día para que el impacto de este tsunami repercuta o debilite lo menos posible al club. No estoy de acuerdo en que no tenemos que tomar más decisiones porque se supone que no tenemos capacidad para hacerlo. Hemos puesto en marcha proyectos estratégicos que pueden ser beneficiosos. Con una junta gestora, algunas de estas decisiones quedarían frenadas, y no nos podemos permitir perder tiempo. 

Jordi Moix, delante del Camp Nou, esta pasada semana. /  JORDI COTRINA

No tienen nada que esconder, pues.  Yo entiendo que en un proceso electoral se hacen manifestaciones para atraer votantes, pero toda la faena que hemos hecho la estamos explicando. Una vez cerrado el mercado hemos expuesto las cuentas auditadas, y los parámetros en los que que estamos trabajando, con variantes que van cambiando cada semana. Pongo de manifiesto lo inusual y la singularidad de este club que pese a que ha convocado elecciones para el mes de marzo se inicia un voto de censura contra una junta que, como he dicho, reivindica el trabajo que ha hecho. Y que sigue haciendo. Como por ejemplo el cambio generacional de la plantilla, bajando la edad media de los 26 a los 23 años. Se han ido ganando titulos, pero tocaban ahora ciertos cambios.

Por cierto, cuando alude a esa singularidad, me ha parecido entender por alguna manifestación que detectan una mano política detrás de la moción.  Lo que sí quiero manifestar, aunque no quiero asociar connotaciones políticas detrás de la moción, que una excesa politización del gobierno del club nos restaría uno de nuestros grandes activos, que es la capacidad de integración. Estamos viviendo en los últimos 10 años un proceso muy complejo a nivel de Catalunya, con sensibilidades de todo tipo, y esto no se ha acabado, seguiremos viviendo en este contexto. Creo que vale la pena tener en cuenta todas estas sensibilidades para poder ser esa institución de referencia.

Está claro, ¿pero piensa que hay una intención política detrás de la moción?  No, no tengo ninguna evidencia, pero sí me ha llamado la atención que habiendo convocadas estas elecciones haya esta especie de ‘tenim pressa’. He visto dos o tres manifestaciones diciendo que tendría que haber una candidatura unitaria independentista que me recuerda a un lenguaje de la política y eso me preocupa. En esta junta tenemos senssibilidades políticas distintas y siempre hemos debatido y gobernado independientemente de nuestros pensamientos políticos.

Moix, antes de la entrevista. /  JORDI COTRINA

Hablemos de la masa salarial.  El impacto de la pandemia ha sido de unos 200 millones a 300 millones, y eso no es por mala gestión. No se podía prever. Afecta a todos los clubs pero a nosotros, por nuestra diversificación de ingresos, aún más. Hemos de ajustar nuestros gastos y conseguir un presupuesto equilibrado. Eso pasa por parar o ralentizar actividades que no sean esenciales y afrontar la masa salarial. ¿Eso implica que haya que rebajar sí o sí? No quiero manifestarme aquí. Pero siguiendo criterios deportivos se pueden calanderizar los compromisos salariales, como hicimos con Mirotic, para que el impacto en los jugadores sea el menor posible o sea nulo. Es una decisión que no se puede demorar y nos hemos asesorado con expertos laborales para centrar el marco de negociacion y llegar a soluciones. Pero no significa que afecte a todo el colectivo de la misma manera. Cada grupo de trabajo tienen circunstancias diferentes.

Pero la masa salarial recomendable es de un 60%. Y con unos ingresos previsto de menos de 800 y unos salarios de 631 millones en el último ejercicio, la reducción debe ser muy sustancial…  El ratio aconsejable es del 60 al 65%. Se puede llegar al 70% del conjunto salarial. Aquí también están las amortizaciones, que no se pueden tocar. Pero en este año excepcional buscamos el equilibrio presupuestario global aunque eso implique algo más de la masa salarial.

“La estructura financiera con Goldman Sachs queda pendiente de la aprobación de los socios, no está firmada, repito, no está firmada, y no se puede usar para pagar sueldos como se ha dicho estos días”

¿Se ha sido demasiado generoso con los salarios de los futbolistas?  No. Es un mundo muy competitivo, algunos de nuestros rivales juegan con recursos que van más allá de los que la propia industria genera, y con un equipo con una columna vertebral de jugadores que ha dado muchos éxitos al Barça, teníamos que ser conscientes de estructurar propuestas para mantener esta competitividad. Eso no significa ser más generoso. Adecuábamos la estructura salarial a la evolución de los ingresos. Se ha mantenido la competitividad en el entorno en que nos hemos movido.

¿Hace falta que los jugadores del Barça sean los mejores pagados del mundo?  Si quieres tener el equipo del mundo tiene cierta lógica que tengas que hacer frente a unos salarios tan altos.

Pero luego cuesta mucho de obtener un rendimiento en las ventas.  No se puede tener todo. El equipo más competitivo con los sueldos más bajos… Eso es lo ideal, pero no es realista. Y quien lo dice no sabe de qué va esta industria. Se han ganado seis Ligas, y dos se han perdido por el canto de un duro en 10 años; dos Champions, y dos con eliminaciones fortuitas, pero llegando siempre a cuartos y semifinales. Y cinco Copas del Rey. Y todo eso que se ha ganado es lógico que se distribuya con los actores principales. Lo que no estaba previsto es que viniera un terremoto que impactara nuestra fuente de ingresos en un 30%. No había una burbuja. Teníamos ingresos muy consolidados. No solo el Barça. Todos los grandes clubs europeos. Y estos niveles de ingresos han fomentado estos niveles de gasto.

Hablemos del Espai Barça. Parece que lo estén empujando ahora cuando realísticamente les queda poco tiempo de mandato. ¿Por qué?  Hace unos meses mediáticamente se decía que no explicábamos nada porque el Espai Barça estaba muerto. Y no se explicaba nada porque estábamos preparando el referéndum para aprobar la estructura financiera. No estaba parado. Y estábamos pendientes de la licencia de obras para el Camp Nou, que es la acción principal y la tendremos antes de fin de año. Ahora ponemos en conocimiento la faena hecha y una actualización de los costes. Antes era de 600 millones, ahora de 725, y queríamos hacer pedagogia a los socios sobre el por qué. También sobre la estructura financiera, que a nuestro criterio es mejor que la que habíamos planteado en el 2014 porque por un lado sigue el criterio de aquel referéndum de que el proyecto no pondría en riesgo ni el patrimonio del club ni los ingresos ordinarios, y a la vez nos permite tener cinco años para buscar el patrocinador del Estadi, que era una de las condiciones que habíamos explicado. Quiero transmitir también que esta estructura financiera con Goldman Sachs no se puede usar para pagar sueldos a los jugadores como se ha dicho estos días.

También da la sensación de dirigirse a los precandidatos, aunque en general parecen escépticos sobre su plan.  También. Este proyecto no tiene por qué llevarlo a cabo esta junta. Es del club. Va más allá del mandato de Bartomeu. Cuando se aclare el panorama electoral yo me ofrezco a exponer cómo está el proyecto y la financiación, que está negociada pero no firmada, repito, no está firmada, porque está sujeta a la autorización social al estar estructurada a más de cinco años, que es el plazo máximo que como junta puedes firmar unilateralmente. Ponemos en disposición esta estructura y las ventajas que tiene frente a estructuras más tradicionales. La junta que entre puede buscar alternativas. Y no es menor que el Barça como institución ponga en marcha un proyecto de esta envergadura para la economía de la ciudad.

Ahora que los precandidatos buscan a gente que les acompañe en su aventura, vista su experiencia, ¿recomienda ser directivo del Barça?  Sí, si sientes el club con pasión. Hay días duros, es verdad, pero hay días que tienes satisfacciones por poder contribuir al club que quieres. Hay que hacer sacrificios personales, porque quitas horas de tu vida normal,pero compensa emocionalmente hablando. Por mi experiencia ha habido muchos más días positivos que negativos. No asustemos a nadie.

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