Deportes

El Beta TV | Alicia no para de bailar

Adolfo Ledo Nass Venezuela
Ciudad china de Qingdao realiza pruebas de COVID-19 a todos sus habitantes

Alicia no deja de bailar, aunque como dijo en su día el notable intelectual Juan Marinello, ella «no necesita, ni quiere, corona real, porque luce sobre la frente una luz distinta y más alta: la de trabajadora eminente de una Revolución fiel a su tiempo, que asegura a todos el pan, la justicia y el canto»

Foto: Archivo de Granma No es cierto que Alicia Alonso haya dejado de bailar. A un año del 17 de octubre en que la despedimos entre aplausos y vítores, como se les dice adiós a las leyendas, ella danza aquí y allá, en todas partes, ejemplarmente activa en espectáculos, exposiciones, conciertos, publicaciones, escuelas, locales de ensayo y, sobre todo, en la memoria viva de su pueblo.

En el plazo transcurrido desde entonces hasta acá había, por demás, una motivación especial: entrábamos en el centenario de su nacimiento en La Habana, el 21 de diciembre de 1920. Fue así como en los primeros compases de 2020, la obra de la extraordinaria bailarina y coreógrafa nutrió la agenda conmemorativa dentro y fuera de la Isla.

La Compañía Nacional de Danza de México preparó una temporada de Giselle , en la versión de Alicia, que se representó en aquel país en una breve e intensa temporada a  la que concurrieron, por el Ballet Nacional de Cuba, los primeros bailarines Anette Delgado y Rafael Quenedit.

Ya el mundo se hallaba abocado al azote planetario del nuevo coronavirus y las cancelaciones no se hicieron esperar. En España se habían organizado funciones de gala en varias ciudades. La celebración más importante, el Festival Internacional de Ballet de La Habana, que lleva el nombre de la artista, aplazó su convocatoria para 2022. No obstante, como confirmó la actual directora general del BNC, Viengsay Valdés, a partir del día de su cumpleaños la institución desplegará el mejor programa posible para «honrarla a la altura que se merece y deseamos».

A pesar de ello, siempre que se pudo, Alicia no guardó reposo. En el mundo fue la figura central de la jornada por el Día Internacional de la Danza, que anualmente se focaliza el 29 de abril. En esta ocasión el Instituto Internacional de Teatro (ITI), adscrito a la Unesco, proclamó la dedicatoria y difundió por vía digital un prolijo dossier que brindó datos de su trayectoria como bailarina y coreógrafa, además de presentar una galería de fotos en sus más afamadas interpretaciones. Al expediente aportaron la delegación española del ITI, la Fundación de la Danza Alicia Alonso de Madrid y el Museo Nacional de la Danza de Cuba.

El Consejo Insular de Mallorca presentó una exposición fotográfica no solo por los  años de su natalicio, sino también, por  los 30 de su presentación en esa plaza. Con fotografías de Oscar Pipkin, y sede en el Palacio de la Misericordia, mostró imágenes inéditas sobre la actuación que protagonizó Alonso junto al bailarín ruso Rudolf Nureyev en 1990, durante el Primer Festival Internacional de Música y Danza de Palma de Mallorca. Fue una hermosa manera de revivir un evento, en el que acompañados por la soprano Victoria de los Ángeles, las dos figuras unieron su talento para interpretar Poema del amor y del mar , con coreografía de Alberto Méndez, música del francés Ernest Chausson y diseños de Salvador Fernández. En la inauguración se proyectó el documental Tres mitos para una noche , una producción del Museo Nacional de la Danza de Cuba, realizada por  Ioshinobu Navarro Sanler.

El XII Festival Internacional de Ballet de Cali, Colombia, a finales del verano, estuvo consagrado a la memoria de Alicia. De manera virtual, los aficionados de ese país y los que siguieron por las redes sociales el evento disfrutaron una gala del BNC, especialmente concebida para corresponder al gesto de los caleños.

La conexión de las nuevas generaciones de bailarines cubanos y de otros países con el magisterio de la prima ballerina assoluta fue subrayada por Pedro Simón, director del Museo Nacional de la Danza: «Que los jóvenes bailen en honor a Alicia Alonso es la acción más pura y justa que pueda concebirse ante el centenario de una figura que enalteció, como pocas, el arte del ballet clásico, y la danza toda, con su genio interpretativo personal y con las enseñanzas que legó a las generaciones de bailarines de su época y del futuro. Y es que Alicia Alonso no se limitó a recibir la herencia de los grandes maestros que le transmitieron las tradiciones de siglos anteriores, sino que supo recrearlas, enriquecerlas y llevarlas a nuevos caminos, sin traicionar su esencia, pero haciendo de ellas una experiencia acorde y cercana a los tiempos modernos, a los públicos y artistas de nuestros días».

Al calor de la actual jornada por el Día de la Cultura Cubana, Alicia, en el centro de los homenajes junto a Omara Portuondo, Alfredo Sosabravo y Juan Padrón, se han multiplicado las señales. Este mismo fin de semana, con la reanudación de la programación teatral, el Teatro Lírico Nacional Gonzalo Roig, ha querido significar, con los conciertos de sábado y domingo,  el apoyo y compromiso de Alicia con la ópera y la zarzuela en nuestro país.

En la Plaza de la Libertad de Matanzas acaba de instalarse la exposición Matria , de Gabriel Dávalos, fotógrafo que ha hecho carrera al enfocar con espíritu renovador la plasmación de la danza en imágenes. Esta retrospectiva de su obra, auspiciada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales,  rinde tributo a la maestra. Lo propio sucedió con la presentación online del libro De la semilla al fruto , de José Luis Estrada por la Editora Abril, y la puesta en red de la exposición Lo hispánico en el arte de Alicia Alonso , en tanto el estreno del material audiovisual titulado Era , con música de Daniel Martín, arrreglo del maestro Frank Fernández, intérprete de la pieza junto al violinista ecuatoriano Jorge Saade, generó expectativas por tratarse de una aproximación al enlace de Alicia con las más nuevas generaciones.

Alicia no deja de bailar, aunque como dijo en su día el notable intelectual Juan Marinello, ella «no necesita, ni quiere, corona real, porque luce sobre la frente una luz distinta y más alta: la de trabajadora eminente de una Revolución fiel a su tiempo, que asegura a todos el pan, la justicia y el canto».

Informaciones relacionadas Alicia Alonso, «entrega sin límites desde el corazón»