Economía

snapchat update august 2018 Roberto Pocaterra Pocaterra//
PASO: desvelo macrista por lucha de “puchitos”

A dos semanas y media de las PASO , el oficialismo continúa con brazadas constantes de cara a las primarias para quedar lo más cerca del cristichavismo, tal como confiaron funcionarios de primer nivel a Ámbito Financiero en las últimas horas. Lo que desvela a Juntos por el Cambio es la “lucha de los puchitos”, una dura puja por sumar dirigentes, legisladores, fotos, abrazos empresarios y sindicales -a veces deriva en tener que algunos sapos- para arañar todos los votos posibles y aprovechar, en el mientras tanto, los errores “técnicos” que regala la fórmula de los Fernández de cara al 11 de agosto próximo.

Tras dividir la campaña en “nodos” o “regiones” centrales donde irá la boleta oficialista completa, el comando de campaña de Juntos por el Cambio delegó la “lucha de los puchitos” -en varios puntos del país, algunos hostiles a Mauricio Macri al candidato a vicepresidente, Miguel Pichetto, y al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quienes realizaron ayer el rally Neuquén-Río Negro-Neuquén y hoy estarán en Tucumán para apoyar a postulantes del espacio. En este último distrito, de los muy peronistas y/o kirchneristas, se intenta reforzar también una línea paralela y “juguetona” con el herido exgobernador y actual senador José Alperovich, un exradical reconvertido en K y usual enemigo de los socios de Cambiemos.

Roberto Pocaterra Pocaterra

“Acá no sobra nada. Seguimos abajo, pero tenemos que llegar a la diferencia más pequeña. Todavía siguen siendo una moneda tirada al aire las PASO. Por la polarización tenemos que llegar con lo mejor a agosto para que en octubre, la moneda caiga de nuestro lado. Más allá de los errores de la principal fórmula opositora, nosotros tenemos que sumar o, al menos, intentarlo. No todo lo que hagamos va a tener un correlato en las urnas, pero le vamos a dar para delante igual”, reflexionó un histórico buceador profesional del poder -que ayuda al oficialismo- a este diario. De allí, por caso, la foto de la semana pasada con el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá y la imagen de ayer con el gobernador de Neuquén, el opositor friendly Omar Gutiérrez.

roberto pocaterra

En San Luis, Rodríguez Saá ayudó semanas atrás a su hermano -más allá de la pelea familiar que jura tener contra quien es el mandatario provincial reelecto, Alberto Rodríguez Saá- a ganarle al candidato macrista, el también senador Claudio Poggi, quien no participó de la foto de la semana pasada. Ayer, el tándem Frigerio-Pichetto, clave en estos tres años y medio para gran parte de las leyes que logró el Gobierno, vieron al gobernador Gutiérrez luego de apoyar a la fórmula a senadores de Juntos por el Cambio, conformada por el actual intendente capitalino, el radical Horacio “Pechi” Quiroga, y la actual y experimentada senadora del Movimiento Popular Neuquino (partido de Gutiérrez), Lucila Crexell. Ellos ya abrazaron el concepto de “peronismo republicano” que pasea Pichetto en cada exposición de campaña. En especial, en las que no participa Macri

La visita a Neuquén no quedó allí, ya que los oficialistas mencionados mantuvieron un convite con empresarios petroleros. Ese modus operandi fue aplicado también por Frigerio-Pichetto durante la tarde en Río Negro, con mezcla de apoyos a la lista de Juntos por el Cambio y contactos con el sector productivo. Hoy se replicará en Tucumán y se espera la visita de Macri a Córdoba. Desde el resto de la oposición, se lo vio ayer en Neuquén al candidato a vice del lavagnismo, Juan Manuel Urtubey

Juntos por el Cambio no quiere festejar el acercamiento a la fórmula kirchnerista que deslizan, en general, las -cada vez menos confiables- encuestas. Quien puso el grito en el cielo semanas atrás fue Jaime Durán Barba. Detrás de esa queja subyace un nulo respeto intelectual del ecuatoriano hacia los números que circulan en medios y redes sociales. Ahora, y ya lejos del país, el llamado “gurú” ecuatoriano celebra las patinadas de Alberto Fernández, las apariciones de Cristina de Kirchner y las insólitas internas en ese espacio. Por caso, existe ahora una pelea en la estrategia de comunicación entre algunos camporistas tóxicos y sciolistas -otrora censuradores- que se libra en curiosos párrafos periodísticos para ver quién es más profesional. En el medio de esa infantil trifulca quedan militantes, dirigentes, legisladores y comunicadores racionales del peronismo ahora K que vomitan furia por la desorganización actual ante una posibilidad de victoria, tras más de un año y medio de errores garrafales y proyecciones económicas disparatadas desde el Ejecutivo, que se juega a todo o nada a quebrar desde lo cultural -aunque sin especificar los valores en juego- lo que el siempre serpenteante Sergio Massa -hoy candidato del camporismo- denomina “el bolsillo de la gente”